lunes, 9 de enero de 2012

El Hilo Rojo del Destino -Capitulo 10-


Capítulo 10.
Una tarde mi hermana me invito a la tienda para hacer compras, la nieve cubría el asfalto, los estantes de las tiendas iluminaban las calles dándole un toque sutil al ambiente,-¿Crees que a Shinya le gustaría una chaqueta como esa?-, me preguntaba Miyuki mientras estábamos dentro de una tienda de ropa,-No sé, supongo que si-,-Okuno no seas aburrida y ponte feliz, busca algo para que se lo regales a Kyoichi-,-está bien-,sonreí y comencé a ver la ropa, me agrado mucho una chaqueta negra, la compré y mi hermana compro un saco para Shinya, además de algo para ella. Cuando salimos tenía un poco de hambre así que decidí invitar a Miyuki a cenar. Durante la cena ella hablaba y hablaba, del trabajo, de Shinya, de la casa, y yo únicamente me dedicaba a escucharla –Okuno si sigues con esa actitud comienzo a pensar que te estoy aburriendo-,-no, no Miyuki, solo que no sé, no estoy de ánimos-,- comprendo, me gustó mucho la chaqueta que le compraste a Kyoichi-,- si verdad, es linda-,mire la bolsa donde estaba la chaqueta  y voltee hacia la calle, -¿lo extrañas mucho?-,-Sí-, le conteste y puso su mano sobre la mía-¿por que no fuiste a despedirte de él?-,-él me pidió que no fuera, sería muy difícil con lo sentimental que soy lloraría mucho-, se rió un poco, y yo la mire con asombro,-si Okuno, eres muy dramática-,solté su mano haciendo un puchero, y mi hermana se siguió riendo de mí, y entre risas dijo,-¿por que no vas a buscarlo?-,-¿a buscarlo?-, -si tonta, ve a buscarlo, visítalo, ve a verlo y entrégale la chaqueta, toma- extendió su mano con algunos billetes-pero…-, -a calla y tómalos y vete, yo le diré a mamá-, me levante y la abrace, bese su mejilla y salí rápidamente, tome un taxi y me dirigí a la estación.

Al comprar el boleto salí al andén, el tren llego, no creía que fuese a verlo, mi corazón latía igual que la primera vez que lo vi, con sus ojos tan profundos, y su sonrisa pícara, ese rostro que me hacía soñar y despertar en un momento; el tren comenzó a avanzar, una a una cual película, se divisaban distintos paisajes bajo la noche fría, sin querer poco a poco me quede dormida.
Cuando desperté el tren se iba deteniendo, por fin había llegado al lugar, la mañana comenzaba a asomarse, baje y me cubrí bien, salí de la estación y tome un taxi, le di la dirección al chofer  y fuimos para allá, a lo lejos se veía como el sol iluminaba los edificios, como una sábana iluminando todo, el ir y venir de la gente, parecía como una obra de teatro, sin darme cuenta el tiempo había pasado, llegamos al lugar, baje del taxi y entre al edificio, el ascensor estaba dañado así que como loca subí las escaleras, lo quería alcanzar antes de irse a la universidad, toque la puerta pero nadie abrió, baje de nuevo y le dije al taxista que me llevará a la universidad, allá si lo podría encontrar.

Cuando llegue ahí no sabía ni por donde buscarlo, así que comencé a preguntar a todos por él, nadie me decía, no sabía como buscarlo o con quienes preguntar, ese lugar era tan grande, hasta que una chica me dijo que al parecer estaba en la biblioteca, como pude di con la biblioteca y pregunte si estaba, pero se acababa de ir, parecía que jugaba al gato y el ratón, salí de la biblioteca con la cabeza agachada y comencé a caminar a la salida, estaba completamente decidida en ir a su departamento a esperarlo hasta que el llegará, cuando una voz grito mi nombre, y voltee, y vi a un chico dirigirse hacia mi, -eres Okuno ¿verdad?-le vi con extrañeza—etto.. Si, y ¿tu eres…?-,-yo soy Dhoko, amigo de Kyoichi, ¿lo estas buscando verdad?-, -si, sabes donde puede estar, lo he buscado y no doy con él- el chico lanzo una carcajada -Es que el trabajo es extenuante, dentro de un rato nos veremos en un café, ¿quieres que le diga algo?-,-No, no le digas que he venido, ¿a que hora se verán en el café?-,-será en el de la vuelta, en una hora-,- vale-, pague el taxi, y comencé a caminar para ver que podía hacer en lo que llegaban.

Entre al café y me dirigí a una mesa que se encontraba al fondo para que él no me viera pedí un café y un pastel de chocolate, parecía que el tiempo estaba a mi favor porque sin darme cuenta comenzaron a entrar algunos chicos y entre ellos estaba él, cuando lo vi mi corazón parecía que se me iba a salir del pecho, como en cámara lenta los movimientos que hacía con las manos, sus gestos, su sonrisa y su mirada, quería derretirme cual helado al sol, espere y lo observe de lejos solamente, hasta que los demás chicos comenzaron a salir, y él se quedo al final, cuando pague mi cuenta me levante de la mesa y me dirigí hacia él, pero se levanto y se escapo, en la calle comencé a ir tras él esquivando a la gente, era hora pico había demasiada, “Kyoichi, Kyoichi” gritaba pero no parecía que no me escuchaba, seguía corriendo tras él pero no lograba darle alcance, hasta que llego al cruce de calle. Los copos de nieve comenzaron a caer lentamente y la gente esperaba el verde para poder cruzar, yo solo me agache, la gente comenzó a caminar para cruzar y yo les seguía  iba agachada así que choque con alguien “Porque no te fijas tonta” dijo la otra persona –“No puedes llamarme tonta, tú…”- me quede totalmente callada cuando vi que era mi Kyoichi, sonreí y lo abrace rápidamente, estaba tan feliz, caminamos de nuevo hacia el café, y entramos y comenzamos a hablar de mil cosas, como cuando nos habíamos conocido, ese día el ya no volvió a la universidad, y permaneció conmigo, hasta que la noche cayo y se llego la hora de irme.

Los faros de la calle comenzaban a encenderse y se veía la blanca nieve sobre las calles, yo iba de la mano con Kyoichi, me sentía que a su lado el tiempo se detenía, y solo éramos él y yo en un espacio infinito, llegamos a la estación y permanecí abrazada a él todo el tiempo, sin hablar solamente con él, “te amo” se escucho en un pequeño susurro “yo también” y bese sus labios, esos labios que me hacían llegar a lo más alto. El tren llego y comenzaban a abordarlo, me llevo hasta el vagón donde estaba mi lugar, nos besamos y tomo mi mano, y comencé a alejarme lentamente de él perdiendo el tacto, me asome por la ventana y vi como daba la espalda al vagón alejándose lentamente de él, una mujer mayor estaba frente a mi me dijo: -“si lo amas, no lo dejes, quédate con él”-, mire a la mujer con asombro,-“en la mirada se ve que lo amas, no sufras y ve con él”-,-Gracias- le sonreí a la mujer y quería bajar del vagón pero comenzaba a moverse, los encargados no querían dejarme bajar, pero como pude los distraje y baje del tren, “Kyoichi” grite para que se detuviera, volteo y me miro deteniendo su paso, me quede alejada de el un metro, el con las manos en los bolsillos:

 -¿Qué haces? se supone que tu te deberías de ir-
-No ya no-
-¿Por que?-
- Porqué te amo, y quiero estar contigo siempre, mi vida tomo forma desde que te conocí, y estoy enamorada de ti, y no quiero irme, quiero quedarme a tu lado-

Corrí hacia él y lo abrace de nuevo, y lo bese, lo bese como si todo se fuera a terminar en ese instante, yo lo amaba, eso sabia y era algo de lo que estaba muy segura, que lo amaba con toda mi alma.

Para que una persona se enamore existen muchos factores, la química, emociones etc. explicaciones que le dan una lógica al tema, yo lo siento y no se como describirlo, de como se sabe o como se siente, solo sé que es sentir una emoción que te llena el alma, ¿Cómo sabes que te has enamorado? Cada uno de nosotros lo tomamos de una forma distinta, pero sabemos que estamos enamorados,  solo puedo decir que para mi amarlo es lo más maravilloso que me a pasado, y despertar cada día mas enamorada de él es algo que no quiero cambiar nunca.

[Fin]






Dedicado a:
Kyoichi Kimura, te amare siempre




Janet López





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