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sábado, 29 de marzo de 2014

"Te amo" y esas palabras salieron de mi boca
Nunca antes tan sinceras, nunca antes tan claras
Un "te amo" salido desde el fondo de mi corazón

Ése segundo en que mis labios
Expresaron un huracán de sentimientos en dos palabras
Un mundo lleno de amor
Ése amor que yo te quiero dar...

Y mi corazón se detuvo
Las lagrimas brotaron
Ése miedo invadió mi corazón
"Dilo" me dijiste... "No puedo" te dije...

Y desde adentro de mi alma nació
de verdad es amor
un amor puro y sano
un amor verdadero y sincero...

Cómo poder expresarlo en palabras
Cómo poder decirlo si es algo tan grande
Algo tan grande que yo misma me sorprendo 
De lo que en mi ha nacido por ti...

Te amo, te amo y no es un juego
Te amo, y es sincero
Te amo, y no puedo dejar de decirlo dentro de mi
Te amo y quiero amarte y ser felices

Te amo, y nadie puede detener este sentimiento que crece día con día
En la paz, en la tormenta, en los días grises, en los días soleados
En los enojos, en el amor... con defectos y virtudes...
Te amo...
De verdad.... YO TE AMO...



Por: Janet López
Dedicado


[Poema] Te amo

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martes, 25 de febrero de 2014

Cae una gota de vida entre sentimientos muertos
haciendo crecer de nuevo las rosas
entre la fría oscuridad
y la muerte blanca...

Uno a uno van levantando la mirada las almas
de los amantes que habían muerto
ya hacía mucho tiempo
en mi solitario corazón

Entre palomillas blancas que alzan el vuelo
hacía la infinita nada
Y tu, caminando entre deseos perdidos
pasiones extinguidas
y besos sellados por el dolor...

Y yo, inerte como el pasado
callada como la soledad
herida por las mentiras
rota... mil veces rota...

Tómame dulce caballero
No sueltes mi cuerpo de tus brazos
No detengas tu calor sobre mi piel
Besame y piérdete conmigo
entre la luz de la luna y el frío del tiempo...

Cae una gota de vida entre sentimientos muertos... y volvemos a vivir.



Janet López
Dedicado





[Poema] Gota de vida

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martes, 7 de enero de 2014



"Shinohara Urara, si continua así jamás terminará el trabajo" dijo el maestro mientras yo veía a la ventana como las nubes cubrían de nuevo el cielo para dejar caer gotas de agua helada. Era un día normal en la universidad, todos trabajaban y la clase avanzaba rápido, realmente quería que lo hiciera, quería salir de inmediato para ir corriendo y recostarme en mi cama porque me sentía un poco resfriada. La puerta del aula 63-A se abrió, y entro un chico, muy bien parecido, su piel era blanca, alto de cabello largo y negro, con gafas, realmente me llamo la atención cuando lo vi, tras el iba el encargado de la carrera, y le dio al maestro una pequeña nota. El encargado salio y dejo al chico con el profesor "Bien ahora, Tanaka-san me informa que tendremos un nuevo compañero este semestre..." mientras hablaba las chicas atrás hacían bullicio y los hombres parecían que ignoraban, y yo, yo solo miraba atenta al frente todos los movimientos que él hacía, "Mi nombre es Takekiyo Atsushi y vengo de..." mientras hablaba realmente me perdía entre sus palabras, creo que, jamás me había encantado un chico como él lo hacía. Tomo asiento, no estaba muy lejos y podía mirarlo, comenzó a tomar nota de lo que el profesor había anotado en la pizarra, y así continuo el día.

Las clases finalizaron y se escucho el arrastrar de las sillas para poder dirigirse a la puerta, cuando me acercaba a la puerta, recordé que había olvidado un libro en mi pupitre, regrese por el, y sin darme cuenta en el aula solamente estábamos Atsushi-san y yo, yo lo mire y deje caer mi libro sin darme cuenta, el volteo y dijo "¿Estás bien?", creo que yo me sonroje y me agache rápido a tomar el libro y salí corriendo del salón. ¿Qué me pasaba? me fui corriendo por las escaleras y vi a Tora, Tora era amigo de mi hermano mayor, y él siempre me acompañaba a casa tras salir de clases, hasta donde tenía entendido el quería agradarme para tener algo más allá que una amistad, pero, Tora era ése amigo que no podría cambiar y jamás me podría agradar como hombre. me acerque a él y le dije que nos fuéramos a casa porque no me sentía bien, tomo mi mano y salí con él de la universidad. Mientras caminábamos, Tora-san hablaba y hablaba y yo no le prestaba atención, era una grosería, pero Atsushi-san había dejado en mi un gran impacto, "¿Qué te sucede Urara-chan?" pregunto Tora-san "Nada, solo que, tengo algo de fiebre", llegue a casa y me despedí de él, me tire en la cama y así permanecí viendo el techo de mi habitación hasta que me quedé dormida, pensando en Takekiyo Atushi.

Por causa de la gripe, falte varios días a la universidad; así que cuando volví, esperaba ver a Atsushi-san de nuevo, pero está vez con ojos menos temerosos y evitaría ruborizarme. Caminaba por los pasillos cuando lo vi hablando con una chica que tocaba su rostro y besaba sus labios muy delicadamente, me detuve y lo vi fijamente, sentí dentro del pecho un pequeño dolor, tal vez, una pequeña decepción de que una chica lo besara, lo cuál me parecía realmente estúpido ya que solamente lo había visto un día; seguí caminando y pase tras él rápidamente y me dirijia a la biblioteca para consultar las tareas atrasadas, mientras caminaba escuchaba el andar de todos por los pasillos cuando alguien grito mi nombre "Shinohara Urara, espera" voltee y vi que Atsushi-san iba tras mío, se detuvo frente a mi y tomo un respiro.

-Caminas rápido- dijo
-si, llevo algo de prisa, ¿Se te ofrece algo?- le dije mientras lo miraba fijamente a los ojos a través de sus gafas
-si, quisiera hablar contigo, y pedirte ayuda en algunas materias, los profesores dijeron que consultara contigo- dijo mientras su cabello caía en sus hombros y acomodaba la chaqueta que llevaba puesta
-¡Oh! claro, si, pues, ahora voy a consultar tareas atrasadas, hablamos terminando las clases para ayudarte ¿está bien?-
-Claro- dijo mientras reía dulcemente cerrando sus ojos y dejando ver su sonrisa, mientras mis mejillas se ponían rojas, se sonrojo al mismo tiempo, cruzo la mirada conmigo y le dije que me tenía que ir, apresure el paso de nuevo y entré al baño a tomar un respiro, que me pasaba con él, me sentía como una niña de secundaria emocionada por un chico, era una mujer mayor, ¿por qué sentía esa emoción?

[Fic] Corazones Blancos -Capitulo 01-

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jueves, 15 de agosto de 2013

Entregarme a ti en un sueño eterno cada noche de mi vida, en un espacio breve que se hace infinito al estar en tus brazos.
Descubrir lo que es el cariño y el amor cada minuto con cada pensamiento que se eleva de mi mente hacía el cielo y que tus labios besan los míos.
Sentir la briza cruzando mi rostro y mi cuerpo, envolviéndome como tus brazos en esos momentos llenos de amor.

Ser ese espacio donde tu corazón se llena de vida y alegría, donde los males no existen y no hay nada en el mundo más que tu y yo.

Noche eternas llenas de alegrías, esos sueños perdidos que se vuelven a encontrar al compás de tus manos.
Cada mirada llena de alegría y de ternura, levantando un cuerpo tan dañado con palabras que hacen que se cure cada herida hecha por un mal amor.

Ése breve espacio donde existe el secreto del amor, y de la muestra de cariño, ese breve espacio... ese sueño eterno lleno de alegría y jubilo, paz y calma, amor y pasión, lujuria y deseo, todo envuelto en un cariño infinito como el universo, y tan lleno como el cielo por las noches... 

La luna alumbrando el cariño, los deseos de estar juntos cada noche, ese deseo de amar y de querer, ese sentimiento de falta, todo eso combinado en un cariño tan puro y tan nocturno...

Ése breve espacio en un sueño infinito que se vive por las noches y se esconde al amanecer, deseando ese día donde se pueda vivir eternamente a tu lado mi dulce vampiro...

(si copias o pegas esté poema, por favor da créditos al blog == if you copy or paste this poem, please give credit to the blog)


Janet López
Dedicado








[Poesia] Ése breve espacio...

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sábado, 6 de abril de 2013


Capitulo 01|02|03|04|05|06|07|08

Los días pasaban y Kyoko volvía a recuperar la salud, gracias a la ayuda de los cuidados de su madre y de Okuno-sama, recupero su salud. Una noche, Kyoko permanecía atenta a la ventana, viendo como la brisa de primavera movía lentamente las hojas de los árboles, la puerta se abrió y apareció Okuno-sama -Okuno-sama- dijo Kyoko -Creo que pronto podré levantarme de aquí, y podré ir a rescatar... -,-Kyoko...- dijo Okuno-sama mientras tomaba su mano, -pequeña flor, dime algo, ¿por que deseas ir a salvar a ese samurai?- el silencio invadió la habitación, y Kyoko soltó la mano de su abuela -es que... yo amo a ese samurai-,-Kyoko-chan, no por amor puedes arriesgarte a perder la vida, arriesgarte así, es algo muy duro, además, tienes a alguien que te ama y quiere protegerte- Kyoko volteo la cabeza, agachando la mirada, comenzaron a rodar lagrimas por su rostro -No puedo amar a otro que no sea Isshi, Okuno-sama, aunque quisiera borrarlo, él sigue vivo en mí, en mi corazón, aunque besará otros labios, sigue vivo en mi, cerrar los ojos y tratar de sentir ese calor tibio que produce su cuerpo, su mirada llena de paz-,-Kyoko...-,-No, no abuela, no me pidas que lo olvide, trate de mentirme a mi misma, fingiendo que su recuerdo se había ido, sigue presente en mí, es un dolor tan inmenso no saber que le pasa, como está, si sigue vivo, si aun piensa en mí, que pasa por su mente, en su corazón-,-Kyoko, por favor...-,-No abuela- Kyoko se levanto lentamente y camino hacía la ventana -Él una vez vino, aquí, su espíritu me hizo volver a él, solamente él existe en mí, solo él- sin darse cuenta Kyoko comenzó a desplomarse lentamente por lo débil que estaba aún, Okuno-sama trato de levantarla, y grito por ayuda, entrando Uruha de inmediato tomándola entre sus brazos la recostó de nuevo, Okuno-sama salio rápidamente de la habitación para ir por medicina, Uruha se sentó a su lado, mirándola  tomo su mano y la beso, Kyoko abrió los ojos y retiro su mano.


-¿Por que haces esto?-,-Porqué no te puedo querer- dijo Kyoko mientras desviaba su mirada de él -Pero, te amo, estoy contigo, soy fiel a ti, a tu presencia, a lo que eres- Kyoko volteo molesta, y lo miro fijamente a los ojos -¿Quién te ha dicho a ti que solamente tu has sentido eso?-,-Pero Isshi, él...-,-Él se alejo de mi porque me amaba, para protegerme, para salvarme, no lo comprendes, arriesgo su vida por mi-,-Yo haría lo mismo- Kyoko lleno sus ojos de ternura, tomo de nuevo su mano, sujetándola en puño... -Uruha, te quiero, pero solo es un cariño, no amor, Isshi...-,-No lo digas más, con esto me basta-,-Uruha, por favor...- levantándose de la cama, Uruha se dirigió a la puerta, pero Kyoko no quería dejar ir las cosas así, y como pudo se levanto, pero cayó al piso de nuevo, Uruha quiso intentar no mirarla, pero se devolvió a ayudarla, Kyoko tomo su rostro, -Por favor entiéndeme, sería muy difícil para ambos- descansando su frente sobre la de él, Uruha tomo su rostro y con los ojos cristalinos, la miro, -Perdóname Uruha, pero...-,-Por favor, guarda silencio, mientras veo tu rostro solo así, por un momento-, Kyoko lo miro, toco su cabello, y con lagrimas en los ojos sonrío.


Okuno-sama volvio a la habitación y al ver a los dos jovenes, decidió no entrar, y así, por un largo rato, Uruha permaneció cerca de Kyoko, observando su rostro, hasta que Kyoko comenzó a cerrar sus ojos, Uruha la cargo, y volvió a recostarla, Kyoko permanecia dormida, mientras el a su lado observaba su rostro, el que lo había enamorado, pero... ese corazón ya pertenecia a alguien más, ¿por que? se preguntaba Uruha, conocía a Isshi, pero nunca se había imaginado que el podía haberse robado el corazón de la princesa que el amaba -Es mejor dejar que sus emociones sesen por un rato noble samurai- dijo Okuno-sama mientras entraba a la habitación, haciendo que Uruha se levantara rapidamente -Su corazón ya pertenece a otra persona, y contra eso no podemos hacer nada, Uruha se quedo callado, y salio de la habitación, dejando que Okuno-sama, cuidara de Kyoko, por el resto de la noche..





[Continuara...]

Oni hime -cap. 09-

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miércoles, 3 de abril de 2013


Capitulo 01|02|03|04|05|06|07

"Abran las puertas" gritó el guardia de la entrada, mientras Kyoko caminaba a un lado de Uruha con sus doncellas atrás de ella, Uruha solo se despidió de Kyoko con un gesto y siguió su camino a el salón de entrenamiento, mientras Kyoko caminaba al castillo.

"Kyoko" se escucho una voz de una anciana al fondo del salón, -¿Okuno-sama?-, pregunto Kyoko -¡si!, mi pequeña flor-, Kyoko corrió rápidamente y abrazo a la mujer, quien era su abuela, la abuela de Kyoko era una mujer que vivía en las montañas del sur, Okuno-sama había salido del palacio para no encontrarse con terribles males que atormentaban a su familia, un demonio que vivía persiguiéndola.
-Okuno-sama, no esperaba que vinieras-,-Tenía que verte, a ti y a la familia, pero sobre todo... a ti-, la abuela de Kyoko se aparto de ella, dejando una duda en su corazón "¿sobre todo a mi?", Kyoko no entendió y corrió con su familia para convivir con su abuela.

Cánticos extraños comenzaron a sonar por la madrugada, Kyoko tomo su katana, salio por la ventana y comenzo a moverse entre los tejados del castillo, hasta donde vio a alguien que tenía una hoguera encendida, bajo lentamente y vio a su abuela, en posición de flor de loto en el suelo, parecía que oraba -No te quedes atrás pequeña flor, acércate a tu abuela-,-Okuno-sama... ¿Qué estás haciendo?-,-Preparándome para el mal...-, Kyoko se quedo callada, con cara de sorpresa, de forma simple se comenzaron a escuchar sonidos extraños entre la vegetación del jardín, -Okuno-sama, Okuno-sama, ¿qué pasa?-, Kyoko sujeto fuerte su katana, preparándose para lo que venía, mientras su abuela parecía que estaba petrificada frente a la fogata, -Okuno-sama, Okuno-sama... ¡abuela!- salto de entre la malesa una sombra siniestra dirigida a la abuela de Kyoko, pero ella con solo sacar su mano lo detuvo, disolviéndose la sombra como humo, a la par comenzaron a salir más sombras, atacando a Kyoko, comenzaron a golpearla y rasgar su piel y sus ropas, Okuno-sama comenzaba a orar con más fuerza, mientras Kyoko daba golpes a las sombras que la atacaban, de repente la hoguera lanzo sus llamas hacia el cielo, y Okuno-sama se levanto dando un salto hacía el cielo, y bajo la luna parecía que luchaba contra algo, Kyoko recordó las enseñanzas de su abuela, recitando una oración, comenzó hacer crecer su aura, así Kyoko comenzó a ver a sus atacantes, una a una las caras de demonios se dejaban ver ante sus ojos, y así, comenzó a defenderse, terminando con el último, Kyoko se elevo de un solo salto hacía el cielo donde estaba su abuela, pero mientras lo hacía, su abuela salía disparada hacía el suelo, y ella preparando su katana, se lanzó contra el atacante de su abuela -¿Con eso piensas atacarme chiquilla estupida?-,dijo aquel ser -¡Callate!- grito Kyoko, y lanzándose contra el con su katana a atacarlo, ese espíritu rompió la katana en dos, y sujetando a Kyoko del cuello la llevo hasta el piso, golpeándola brutalmente, -Crees que con tu pequeño espíritu me detendrás, mujer ingenua- Kyoko sujetaba la mano del espiritu, que no dejaba ver su rostro tras una mascara, -Dejala Yuu- grito su abuela, y en ese momento Kyoko recordo que él, era él que tenía atrapado a Isshi, -¡Maldito!- sacando fuerzas desde el fondo de su corazón, Kyoko lanzó a Yuu y comenzó a elevarse en el viento para atacarlo, pero de un solo salto, Yuu comenzo a golpearla de nuevo, pero está vez, elevados en el viento, ya con el cuerpo casi destrozado y a punto de caer, Kyoko dio su ultimo aliento, lanzando un golpe al vació  Yuu detuvo su puño con fuerza, descubriéndose el rostro, dejo ver la cara de un hombre muy guapo, con cabellos largos y negros pero con una mirada penetrante y muy oscura, -Crees que me vas a vencer, tus ojos son los mismos que los de ese samurai, tienen la misma forma de esperanza, y así como acabe con él, voy a acabar contigo- sonrío -Isshi...- dijo Kyoko agachando la cabeza con desconsuelo, de repente lluvias de flechas comenzaron a ir en dirección a Yuu, era Uruha y la guardia del palacio, Yuu sonrió, -te espero princesa, si es que quieres volver a ver a Isshi-, soltando su mano, dejo caer a Kyoko al suelo, el padre de Kyoko levantaba a Okuno-sama, mientras Uruha corría desesperadamente a levantar el cuerpo de Kyoko, tomándola entre sus brazos la llevo al castillo.


Ella estaba muy mal herida, mientras la curaban Uruha permanecía a su lado, mientras su madre limpiaba las heridas, las doncellas y los sirvientes llevaban lo necesario para calmar su dolor, Kyoko trataba de levantarse, -Isshi, debo ir por Isshi, madre, debo ir por él, debo ayudarlo- se movía de una u otra forma a como su cuerpo le dejaba -Kyoko, por favor, tranquilízate hija, no puedes, estás muy mal, tranquilízate por favor- decía su madre -No, debo ir, lo va a matar, mamá, el amor de mi vida está en peligro, por favor- y entre lagrimas la madre de Kyoko le dio un té, y recostó su débil cuerpo, mientras Uruha escuchaba y dejaba caer su cabeza, la madre de Kyoko toco su brazo -Usuha-sama- Uruha le hizo reverencia -Debe pensar noble samurai, que el corazón de su bella flor, le pertenece a alguien más- dijo la madre de Kyoko, mientras se alejaba de la habitación, dejando a Uruha con un nudo en la garganta.


[Continuará...] 







Oni Hime -cap. 08-

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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Capitulo 01|02|03|04|05|06

El tiempo pasaba, comenzaba a pasar, Kyoko buscaba con deseperacion volver al lado de Isshi, pero le era imposible, los peligros eran demasiado y ella aun no se encontraba lista para enfrentar tantos peligros.
Uruha comenzaba a ayudarle, juntos entrenaban a diario casi todo el día, cuando la primavera comenzó a dejar ver sus inicios, el castillo estaba reconstruido, y la familia real, podía regresar a su hogar, dejando atrás el castillo de las montañas.

En el camino los guarias custodiaban a la familia real, y aunque Kyoko iba dentro del carruaje, obserbava el perfil de Uruha entre las cortinas y se ruborisaba, estaba comenzando a sentir un sentimiento más que de agradecimiento y amistad por el samurai, y el de igual forma, estaba transformando ese gusto por esa mujer en cariño. Kyoko estaba confundida, Isshi era el gran amor de su vida, pero se encontraba lejos, y ella necesitaba de él, a pesar de que ella lo quisiera salvar de las garras de Yuu, ella necesitaba fuerza, por que sola no podía, se podría pensar que Kyoko dejaba atrás el cariño de Isshi dejandolo como un recuerdo, pero eso ella nunca pensó  llegando al castillo, Kyoko y su familia vieron las reparaciones echas por los trabajadores, y las cosas que habían cambiado, antes que entrar al castillo, visito los jardines, y los pocos arboles de cerezo que quedaban comenzaban a abrir sus flores poco a poco, uno a uno, dejando ver un ambiente de calidez. 


Kyoko, acompañada de sus doncellas comenzó a caminar hacia el lugar donde se veía con Isshi, fuera de todos a un lado del río que rodeaba su hogar; llego al lugar y comenzó mirando al rededor, viendo la calidez que le daba, una brisa dejo tocar su rostro, agachando su mirada le pidió a sus doncellas que se retiraran para estar sola por un rato, ellas obedecieron y la dejaron sola, Kyoko camino hacía la orilla del río, se hinco frente a él, y rosando las yemas de sus dedos sobre el agua, miro fijamente su reflejo, y unas lagrimas comenzaron a caer, su mano se hundió en el agua, y llevandola a su rostro, comenzó a llorar
-¿Donde estas? ¿que fue lo que sucedió  porque no me dejaste quedarme a tu lado, defender esto juntos, porque me alejaste de ti, con esa mirada de odio, ¿porque me dejaste sola?, Isshi, me siento muy sola, continúo sin ti, pero el dolor es tan fuerte, me haces tanta falta mi amor, demasiada falta, la soledad me consume, y el dolor no sede-
agacho su rostro, y abrazandose a ella misma siguio sollozando, preguntandose porque no la había dejado a su lado... de repente, sintio como alguien todaba su cabeza, y sin dar pie a nada más, rapidamente saco su katana y se puso en guardia, dejando sus pies mojarse por las aguas del río; -Tranquila princesa, soy yo, Uruha-san-,-¿Que estas haciendo aquí?-,-No la vi en el castillo, y decidí buscarla, estaba preocupado por usted-,Kyoko bajo la katana lentamente, la guardo, y Uruha le sonrio, ella rapidamente desvio la mirada a otro lado, dejando caer lagrimas en sus ropas, -¿Esta bien?- dijo Uruha mientrás la miraba extrañado - Si, no le debe de importar- Kyoko levanto su rostro, y dejo ver el recorrido que las lagrimas hacían por sus mejillas, frunciendo el seño salio de las aguas, pasando a un costado de Uruha, cuando de repente, Uruha la tomo del brazo, -no te sientas sola... aquí estoy yo, contigo- Uruha dejo caer un beso tierno sobre los labios de Kyoko, ella, cerrando sus ojos se dejo envolver en el calor de ese beso, el la abrazo, y ella sintió que la soledad se había ido por un momento, sus labios se separaron y ella se acurruco en su pecho, el puso su mejilla sobre su cabeza -Yo nunca te abandonaría princesa- y Kyoko solo dejaba caer lagrimas, aunque ella no sabía si eran lagrimas de alegría o de dolor, al sentir de nuevo que no estaba sola, o al sentir que traicionaba su amor por Isshi...

El momento se congelo así, Uruha mantenía en sus brazos a Kyoko, y ella no se soltaba de él, lentamente se dejaron caer al piso, y sin soltarse permanecieron así, en silencio, ella en sus brazos sintiendo su calor y su cariño, y en el creciendo más su amor por ella... "¿todo esto debe pasar?" se preguntaba Kyoko en su mente mientras el sol caía lentamente en el ocaso.





[continuará...]


Oni Hime -cap. 07-

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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Capitulo 01|02|03|04|05


-Yuu-sama- pronuncio el demonio tirada en el piso, Kyoko se quedo callada, no sabía quien era ese ser –él te quiere muerta, y cumpliré su mandato- el oni se levanto y comenzó a atacarla de nuevo, y con un movimiento de sus manos, y una ráfaga de viento, arrojo a Kyoko contra un acantilado, lastimándose gravemente, cayo al piso, y sobre de ella cayeron unas rocas que se habían desprendido con el golpe sepultándola por completo, el oni se acercó al montón de rocas, y únicamente dijo “misión cumplida”, caminando despacio, se comenzó a escuchar como unas pequeñas piedras comenzaban a caer a la nieve, cuando de repente, Kyoko salió de las rocas, lanzándose rápidamente contra el oni, con su mano derecha como navaja, atravesó el cuerpo del oni, sacándola por completo, dejo caer su cuerpo en la nieve, y ella dio unos pasos hacia atrás, el oni comenzó a jadear diciendo en voz baja –te encontrará… no dejara a Isshi a tu lado- y su cuerpo se volvió copos de nieve; Kyoko se dejo caer de rodillas, ¿Quién era Yuu-sama? ¿de donde le había nacido esa habilidad para pelear tan descomunal?, aunque Kyoko fuese la princesa demonio, y entrenara, nunca había pasado por su mente la habilidad que tenía para pelear, y la destreza que tenía. Lentamente se levanto, y comenzó a caminar hacia el castillo.

Kyoko ya no podía más con las heridas, y se desplomo en el piso, entre su desmayo sintió que alguien levantaba su cuerpo herido, y le decía “estará bien princesa”, abrió un poco los ojos, y vio un hombre de cabello largo, que la llevaba en brazos, -tengo que ayudar a Isshi-, ella decía con las voz cansada –ahora la que importa es usted- decía el guerrero, y Kyoko cerro los ojos cayendo en un desmayo.

-¡¡¡Isshi!!!- grito Kyoko levantando rápidamente su cuerpo de la cama, su madre la tomo de los hombros, y la volvió a recostar en la cama, -madre suéltame, alguien quiere matarme, alguien tiene a Isshi, madre tengo que ir por él, tengo que ayudarlo, madre por favor- sus palabras eran persistentes, su madre no podía detenerla, -ayuda por favor- a la suplica de la madre entro un guerrero, de mirada temple, mirada cálida pero a la vez recia, Kyoko corrió hacia una de las ventanas, abriéndolas, intento subir a ella para salir de la habitación, pero el guerrero la tomo de la cintura y la metió, ella tomo su katana y se soltó, coloco la catana sobre el cuello de aquel hombre –atrévete a tocarme de nuevo y detenerme, y antes de que veas la luz de afuera de nuevo, terminaras muerto- dijo Kyoko con una voz jadeante y amenazadora – sabe perfectamente que su quiero le despojo de mi katana en el acto princesa-,-eso…- y antes de que terminara de hablar, el guerrero de un movimiento tomo la punta de la katana, quitándola de las manos de Kyoko acercándola a él, tomándola de la cintura, -es mejor que permanezca en cama princesa- dijo el guerrero cerca de su rostro –¡insolente!- dijo Kyoko y abofeteo al guerrero, la soltó rápidamente y ella fue con su madre, -muchas gracias Uruha san-,-un gusto servirle gran señora-, y haciendo una reverencia el hombre salió de la habitación, -¿Uruha san?-, pregunto Kyoko mientras descubría su espalda para que su madre curara los golpes, -Si, Uruha san, es un guerrero de los castillos del norte, él fue el que te encontró unos kilómetros antes del castillo, si no a sido por él, los cuervos hubieran devorado tu cuerpo pequeña flor-, Kyoko se quedo pensando, y volteo a la puerta, pensando en que ese tipo tan pesado, había salvado su vida.

Al día siguiente, se levanto rápidamente muy temprano por la mañana, sus heridas estaban mejor, las tormentas de nieve parecía que dejarían un día en paz, así que Kyoko decidió salir de su habitación, salió sin que nadie se diera cuenta, y comenzó a buscar a el tal Uruha san, en todos los patios en las barracas de los guerreros, no se encontraba, hasta que al final, decidió buscar en las caballerizas,  abrió la puerta, y allí se encontraba, peinando a uno de los caballos, aunque afuera estuviera el ambiente invernal, ese lugar era cálido y tibio, tenía el otros descubierto, Kyoko se sonrojo, el sintió su presencia y se dio la vuelta, dejando el peine a un lado, tomo un chaleco y se lo coloco, Kyoko permaneció pegada a la puerta sonrojada y él se acercó a ella, -¿pasa algo princesa?-,-no, bueno si, pero, hmm, esta bien, quiero agradecerle, por… haber salvado mi vida- Kyoko se separo de la puerta, y se acercó a él, -de nada-, dijo Uruha con los brazos cruzados sobre su pecho, -¿usted es así de arrogante?- dijo Kyoko frunciendo el seño, -no soy arrogante, solo que usted ayer me abofeteo-, -si, porque usted me lastimo-, -si, pero usted intentaba huir como una loca, dejando a su madre desconcertada, y usted semidesnuda se quería lanzar a la nieve para quien sabe que hacer-, Kyoko se sonrojo, y susurro bajando su cabeza –quiero salvar a mi amor-, -si quieres salvar a Isshi, esa no es la forma-, Kyoko levanto la cabeza y lo miro con extrañeza –si, conozco a Isshi-, Uruha se dio la vuelta, Kyoko lo tomo del brazo, preguntándole si lo había visto, que si sabía donde estaba, Uruha miro su desesperación, y le dijo que lo había visto pocos días antes de que fuera atacado el castillo de su padre, Kyoko soltó su brazo, agachando la mirada sus ojos comenzaron a brillar, y comenzó a derramar lagrimas sobre su kimono, Uruha la miro, la tomo de la barbilla, -estará bien-, ya no lo sé, se sentaron en el piso, y Uruha comenzó a hablar de él, y como había conocido a Isshi, y como había salvado su vida, Kyoko lo miraba detenidamente, parecía que al hablar de Isshi lo hacía que estuviera presente con ella, ella mira su mano y le mostró un anillo a Uruha, era de Isshi, -¿como fue que te lo dio?, eso solo lo utilizan los guerreros,- y Kyoko comenzó a contarle, que una ocasión en el lugar donde se encontraban, el estaba recargado en un árbol y ella en su pecho, y el decidió mostrarle hasta donde podía lanzar una flecha, ella quiso intentarlo, e Isshi le mostró como, tomándola por detrás coloco sus manos sobre las de ella, y cuando ella se fijo, él tenía un anillo de oni, -yo le pregunte que, que era y que significaba, él me dijo que era un anillo de oni, pero no quiso decirme más, y se lo pedí- Uruha miro con un poco de desconcierto a Kyoko, Kyoko decía que Isshi había aceptado, y que desde ese día lo tenía bajo resguardo, pero ese día había decidido colocárselo, -me hace estar cerca de él, sentirlo más cerca de mi-  Uruha miro a Kyoko y sonrió, sabía que ella realmente amaba a Isshi, él le pregunto que era lo que hacia fuera del castillo y contra quien había luchado que la había dejado tan mal herida, y ella comenzó a contarle, mencionando a Yuu-sama, Uruha se quedo callado al escuchar ese nombre, Kyoko pregunto si lo conocía o sabía quien era –es un ser despiadado, que, desea quedarse con el alma de Isshi, si él lo capturo, no hay salvación,- como que no la hay?-,-No Kyoko, Yuu-sama es el principal gobernante del bajo mundo, él quiere adueñarse de la tierra de los onis, y adueñarse de el alma del guerrero más fuerte, de Isshi-, Kyoko se quedo callada, comenzaba a comprender todo, comenzaba a ver, que debía salvarlo…




[continuará...]

Oni Hime -cap. 06-

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viernes, 2 de noviembre de 2012

Capitulo 01|02|03|04

Capitulo 05

La noche caía y el frío comenzaba a aumentar, Kyoko solamente llevaba su kimono y una túnica ligera, se comenzó a abrir paso entre el bosque para volver a casa, pero las ventiscas eran muy fuertes, y la tormenta de nieve comenzaba a golpear su cuerpo, siguió caminando hasta que encontró un templo abandonado.



Entro lentamente al recinto, viendo a su alrededor la destrucción provocada por guerras pasadas entre los reinos, pero aun conservaba esa majestuosidad, con retablos enormes en las paredes, y esos tonos rojos y dorados, al centro se dejaba ver un gran hueco en el techo, que dejaba asomar unas enormes escaleras, con la nieve que entraba por el hueco cubriéndola  comenzó a adentrarse al gran salón, y lentamente fue subiendo las escaleras, recorriendo los pasillos, y entrando a cada salón y habitación. hasta que llego a la sima, del templo entrando a una sala octagonal, en ella aun se encontraban algunos candelabros, y pinturas de dragones adornando las paredes, dejando ver una puerta verde que se veía bastante pesada, cuando Kyoko se disponía a bajar por las escaleras de la sala, la enrome puerta se abrió  dejando entrar el viento helado, ella trato de ir a cerrar la puerta, pero justo cuando pasaba por el centro de la sala, una fuerza desconocida la arrojo directamente contra la pared, Kyoko abrió lentamente los ojos, y miro una figura, una mujer hermosa que vestía un kimono blanco, de cabello negro y largo, y su piel blanca, con una cara que daba confianza, pero era traicionera, se adentraba lentamente a la sala "Anata wa shinu", Kyoko trato de levantarse, pero estaba muy lastimada, así que como pudo, levanto su mano recitando un conjuro, que arrojo a la mujer fuera de la sala, cerrando la puerta. Se levanto despacio y comenzó a bajar las escaleras y al llegar a la sala principal, la mujer ya estaba esperándola...

-¿quien eres?, ¿que quieres de mi? ¡vete ya!-... gritaba Kyoko mientras se sostenía de la baranda de las escaleras.
La mujer lanzo una sonrisa de ironía  y comenzó a carcajearse -¿que no lo sabes?, te llego la hora princesa- y como nada, una enorme ventisca tumbo a Kyoko de las escaleras, y nieve comenzó a caer sobre ella, dejándola enterrada, la mujer se acerco tomando una enorme katana entre las manos, comenzó con su magia a quitar la nieve que estaba encima de Kyoko, y cuando la tenía ya al descubierto, Kyoko abrió los ojos, y se elevo en el cielo, escapando por el huevo en la pared, aunque la mujer la siguió también.

-¿que es lo que quieres? ¿quien eres?- pregunto Kyoko mientras la veía
-soy Yuki-onna, y vengo por tu vida- dijo la mujer mientras mantenía la katana en la mano derecha; Kyoko se mantenía al tanto mirándola fijamente, midiendo cada uno de sus movimientos, mientras Yuki-onna la miraba de una manera despreocupada... -porque no me atacas de una vez, para que pueda cortarte la garganta, y beber tu sangre- y de golpe Yuki-onna se lanzo contra Kyoko, mientras ella trataba de detener sus golpes con su magia, Yuki-onna la iba debilitando, hasta que la lanzo al suelo de un solo golpe, Kyoko cayó rápidamente contra uno de los techos del templo, lastimando más su cuerpo, y rompiendo sus ropas, se levanto y corrió rápidamente para esconderse, Kyoko no tenía una katana, como podría hacer para derrotarla, mientras se escondía, recordó que en una de las habitaciones había una vieja armadura, que contaba con una katana, fue rápidamente ahí, y tomándola entre las manos, Yuki-onna tiro la puerta "no huyas" grito, mientras lanzaba golpes don la katana para herir a Kyoko, pero antes de darle otro golpe a su lado izquierdo, Kyoko la detuvo con la katana de la armadura, y elevándose en el cielo, comenzaron a luchar.


los golpes cada vez eran más fuertes, y el cansancio se comenzaba a apoderar de ambas, en un descuido, Kyoko hirio a Yuki-onna, pero ella lanzo con su magia una ventisca que lanzo a Kyoko al suelo, levantándose rápidamente de un salto, Kyoko la volvió a enfrentar  hasta llegar al punto de que de un solo golpe, rasgo el vientre de Yuki-onna, dejándola caer y manchando la nieve con a sangre que derramaba, Yuki-onna tiro la katana, y se levanto golpeando a Kyoko en el pecho, lanzandola contra un árbol  haciendo esto, Yuki-onna cayo herida al suelo, y mientrás que Kyoko parecía que se desmayaba, tomo fuerzas desde dentro, y camino hacia Yuuki-onna, volteando su cuerpo, la miro a los ojos -¿quien te envio? ¿porque querías matarme?-, Yuki-onna guardo silencio y sonrió amargamente...








[continuará...]

Oni Hime -cap. 05-

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viernes, 22 de junio de 2012

Capitulo 04

Una semana había pasado ya de que Kyoko, su madre y su hermana llegaran el refugio que había en las montañas nevadas, entraron al gran salón , rápidamente su madre fue atendida por las doncellas que permanecían al cuidado del castillo, aunque el ambiente fuese frió afuera, el castillo se encontraba tibio, cada una de las doncellas guiaba a las mujeres a sus respectivas habitaciones, cuando toco el turno de Kyoko, la doncella se inclino ante ella un poco -Disculpe princesa ¿que es lo que le ocurre?-, Kyoko volteo a mirarla con rabia y comenzó a llorar -Nada, no preguntes lo que no debes saber-, abrió la puerta y entro cerrándola dejan a la doncella afuera, la habitación era enorme, con toques rojos y dorados, pinturas de dragones, guerreros y princesas, había dos ventanas enormes, corrió hacia una de ellas, y miro hacia lo lejos, el paisaje blanco que lo cubría todo. Se dejo caer en el suelo y comenzó a llorar, le dolía en el corazón el echo de que su padre se había quedado luchando por su reino, y a su lado permanecía Isshi como perro fiel. Su llanto era tan fuerte que su madre y hermana la escucharon, corrieron ambas rápidamente hacia las habitaciones de Kyoko tocando fuerte su madre le exigía que abriese la puerta, pero Kyoko solo quería estar sola.



Toda la noche fue permanecer llorando, abrazada a sus piernas sobre la cama, aunque el frió de la habitación calara hasta los huesos, ella permanecía únicamente son sus cabellos sueltos y su kimono "Isshi ¿porque no me dejaste quedarme contigo?" susurraba Kyoko, de pronto sintió el deseo de abrir la ventana, se levanto de la cama y se acerco, abriéndola lentamente dejo que el viento frió golpeara su cuerpo, se abrazo a ella misma comenzando a llorar de nuevo, "Kyoko" escucho la voz de Isshi decir su nombre y volteo rápidamente, buscándolo en la habitación -¿Isshi porque me dejaste ir? porque no me dejaste quedarme contigo, sabias que yo te ayudaría, que te apoyaría- decía Kyoko mientras lo buscaba en la habitación -Porque realmente te quiero, y no quiero que sufras-, volteo rápidamente e Isshi estaba ya ahí, corrió rápidamente hacía lo abrazo y el la tomo en sus brazos igual, -yo te amo Isshi-, lloraba Kyoko en su pecho mientras el solamente acariciaba su cabello -mi princesa, debes entender que nos tenemos que separar-,-pero yo quiero permanecer a tu lado-,-no es justo para ti-,-pero Isshi...- él dejo caer en sus labios un beso, ella se dejo caer en sus brazos, separando un poco sus labios de los de ella susurro un te amo tibio, siendo cortado por una brisa fría que hizo que se esfumara de repente. Kyoko se abrazo a si misma, llorando por la ausencia de Isshi, llorando amargamente porque sentía que había perdido parte de su alma, cuando el le dijo que se debía de separar.


Los días siguientes era como si Kyoko permaneciera dentro de un trance que la hacia estar pausada sin ninguna emoción como un muerto viviente, su mirada estaba perdida y sentía como su corazón le dolía a cada latido que daba, ante sus hermanas fingía que estaba bien, pero a solas con sus doncellas parecía otra persona, parecía que el alma de Kyoko se había ido con Isshi. Tomo un abrigo y salio del castillo a explorar un bosque que estaba serca, Kyoko pidió a sus doncellas que le dejaran sola, camino despacio hasta llegar a la orilla del bosque que daba a un pequeño acantilado. su mirada fría como el hielo miraba a lo lejos el ambiente blanco, la brisa fría que pegaba en sus mejillas como dolorosos cuchillos. El nunca le había prometido volver a su lado, el nunca le había dicho si se volverían a ver, el no le había dicho que la amaría por siempre, aunque Kyoko pensara que todo eso era afirmación, ella sentía que tal vez sería mentira, su despedida había sido dolorosa, dolorosa de no haber dicho un te amo por ultima vez. El camino era largo, y Kyoko no sabia que haría, tanto su hermana y madre sufriendo por la ausencia de su padre y el no saber noticias de el, y ella de no saber de Isshi, tal vez era un sentimiento malvado el no preocuparse del todo por su padre, y dividir ese sentimiento entre Isshi y él, pero Kyoko estaba enamorada, enamorada de un ser que tal vez jamás volvería a ver, y ella viviría con la intriga de saber que hubiese pasado, si hubieran podido permaneces juntos.

Dando media vuelta se volvió a adentrar al bosque, mientras caminaba, sentía como que alguien le observaba, pero no había nadie siguiéndola, la tormenta comenzó a tomar fuerza, y la nieve golpeaba fuerte el cuerpo de Kyoko, parecía que alguien la atacaba, ¿pero quien? Kyoko comenzó a correr, y tropezó, dejando caer de uno de los arboles un gran bulto de nieve que golpeo su cuerpo, se levanto despacio desesperada, y comenzó a citar una oración, comenzó a correr mas rápido saliendo del bosque, se dejo caer al piso agitada, y escucho a lo lejos la risa de una mujer. ¿porque la había atacado si no la había molestado? ¿porque?...

[Continuara...]
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Oni Hime -cap. 04-

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jueves, 21 de junio de 2012


Capitulo 03

La lluvia nocturna había dejado helada la mañana, la neblina cubría el ambiente, Kyoko despertó lentamente, abriendo los ojos miro hacia afuera el claro del día. Kyoko acompañada de sus doncellas se disponían a hacer sus obligaciones diarias, aunque ella encontraría la forma para reunirse con Isshi más tarde.

Cuando tomaba la merienda con su familia, rápidamente entro un mensajero al gran salón, pidiendo hablar con el emperador, el rápidamente se dispuso a salir del salón, mientras Kyoko, su hermana y su madre, miraban como se retiraban rápidamente. Dejando a su madre y hermana solas, camino hacia uno de los pasillos, donde estaba su padre hablando con el mensajero “Hay problemas mi señor”, escucho el susurro del mensajero, -vamos a otro lado-, dijo el padre de Kyoko mientras se alejaban, a Kyoko entro una duda, así que rápidamente salió en la búsqueda de Isshi para que le explicara que pasaba, al salir del castillo, la neblina era aun más densa, y se alcanzaba a ver tan solo tres pasos delante a ella, guiándose por el color de los pasamanos, comenzó a caminar hacia el puente, y cruzar al otro lado para llegar a su lugar secreto, donde se encontraban a diario, era un pequeño claro entre la laguna y arbole y arbustos, un guardia apoyaba a Isshi y Kyoko el estar juntos, diciendo que Isshi enseñaba clases de arco y katana a la princesa.



Como pudo llego al lugar, la niebla parecía que únicamente dejaba claro el camino para poder llegar al lugar secreto, cuando llego miro a todas partes esperando poder verlo, pero parecía que aun no llegaba, los minutos pasaban, y parecía que ese día no se verían. Kyoko se levanto lentamente del piso, limpio sus ropas de la basurilla de los arboles, cuando escucho la voz de Isshi, volteo rápidamente, y ahí estaba el, con su gran porte, y sus cabellos rojos y negros, con su mirada carmesí brillante, ella corrió hacia él y lo abrazo muy fuerte –Pensé que no vendrías hoy-,-Debía verte mi pequeña niña-, Isshi la sostenía entre sus brazos, mientras ella se recargaba en su hombro, con la mirada llena de ilusión, dejando ver en el suelo, una sola silueta que era creada por sus cuerpos con ayuda de un pequeño rayo de sol que salía de entre las nubes,-Isshi, algo ocurre en el castillo, un mensajero entro y se llevo a mi padre, diciendo que había problemas ¿Qué es lo que pasa?-,Isshi se quedo helado, mirándola fijamente, trago saliva –Estamos en peligro- soltó sus manos dando la vuelta, camino hacia el frente de la laguna hincándose reflejándose en el agua clara, Kyoko se acercó lentamente a él tocando su hombro –¿Debemos irnos de aquí verdad?- toco su mano  volteando a verla, se levanto tomándola del rostro, besando sus labios –estaremos bien- descansando su frente en la de ella, escuchaba los latidos de su corazón, y la paz que le traía estar cerca de él. Kyoko permanecía en su pecho, y el únicamente la cubría con sus brazos, hablaban, pero ahora no había risas y bromas, solo deseaban pasar tiempo juntos, no sabían lo que se avenía, ni lo que sucedería con ambos; Isshi levanto su rostro de la barbilla, acercándose lentamente, beso sus labios lentamente, sintiendo la textura de sus labios y el dulce sabor de su boca, separándose ambos sonrieron –te amo- dijo Isshi mirando sus ojos, ella sonrió y toco su rostro –yo también te amo Isshi-. 



El momento se congelo, partiéndolo en mil pedazos un grito desesperado, rápidamente se levantaron y comenzaron a correr hacia el puente, al llegar, miraron como uno de los costados del castillo estaba incendiándose, y como se escuchaban los gritos de la gente desesperada, el ataque del reino enemigo habia comenzado. Isshi comenzó a correr llevando a Kyoko con el, los soldados enemigos los vieron y se les fueron encima, Isshi comenzó a defender a Kyoko con su katana y su magia de oni, mientras Kyoko solamente veía como luchaba por defenderla, Isshi termino con ellos, y corrieron al castillo buscando a la familia de Kyoko, encontrando a su hermana, dejo a Kyoko con ella, Isshi se comenzó a alejar, pero Kyoko lo detuvo, tomando su mano, -No te vayas por favor- deteniendo su mano –Debo hacerlo-,-Prométeme que volverás-, Isshi bajo la mirada y volteando a verla sonrió –Te amo-, soltó su mano y se fue corriendo rápidamente. Kyoko puso su mano en su pecho al ver como se alejaba.

Isshi bajo con sus guerreros y comenzó a luchar al lado del rey, uno de los guardias subió por Kyoko y su hermana, para llevarlas con su madre, quien las esperaba a las afueras del castillo para poder huir a las montañas. Kyoko parecía que estaba en shock, su hermana la tomo de la mano y comenzaron a correr por los pasillos del castillo,  se encontraban con guerreros enemigos y se defendían, saliendo del castillo Kyoko vio a Isshi luchar, y como ya había cuerpos muertos tendidos en el suelo, quiso correr hacia el, pero el guardia la detuvo, y comenzó a forcejear con el, la tomo de la cintura y la subió a su hombro, mientras ella gritaba, Isshi vio como el guardia se la llevaba, la subió rápidamente a un caballo, y comenzaron a cabalga alejándose del castillo, Kyoko lloraba amargamente al saber como se alejaba de su amado….

[Continuara…]
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Oni hime -Cap. 03-

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jueves, 3 de mayo de 2012

Capitulo 2.

-¿Y como era el?-, preguntaba Midori, hermana menor de Kyoko, -Era... perfecto-,-¿Solo así?-,-Si..-, Kyoko se sonrojo totalmente dejando notar que ella sentía algo por Isshi. La noche avanzo hasta que llego la luna al punto más alto, Midori se retiro a sus habitaciones, y Kyoko se quedo mirando a través de su ventana el paisaje nocturno que el castillo le ofrecía, tranquilidad reinaba en el ambiente, la luna reflejada en el lago que estaba a un lado del castillo, daba un toque romántico a esa velada, únicamente escuchando el canto de los grillos... y ventiscas frescas que rosaban la piel, y hacían bailar los cabellos de Kyoko, ella sentía curiosidad de las palabras de Isshi, cuando le había mencionado que la veía de lejos cuando tomaba sus clases de modales, Kyoko se levanto rápido y salio de la habitación cuidadosamente para que sus doncellas no la pudieran escuchar.


Bajo escaleras, y llego a la planta baja, dejándose asomar los enormes jardines del castillo, se dirijio a el lugar donde le había dicho Isshi, de lejos se dejaba ver un pasillo, que daba a un enorme patio empedrado donde los guerreros entrenaban, dando paso a otro pasillo que daba lugar a el cuarto de entrenamiento, Kyoko tomo una de las lamparas de los pasillos y comenzó a caminar hacia ese lugar, a pesar de que ella vivía en el castillo jamás había entrado a ese lugar, se veía algo lúgubre y muy desolado, poco a poco se fue acercando al cuarto de entrenamiento miro la puerta entre abierta, y salia luz de adentro, abrió la puerta enorme lentamente y vio a Isshi entrenando, únicamente con su hakama puesto, y su pecho al descubierto, Kyoko se quedo perdida al mirar cada uno de sus movimientos que hacia con la katana, sus gestos, su cuerpo a la luz opaca de las lamparas; fue entrando poco a poco adentro del gran salón, sin que el se diera cuenta lo estuvo observando durante mucho tiempo, hasta que Kyoko dejo caer la lampara que llevaba con ella, y comenzó a rodar hasta donde estaba Isshi, Kyoko dio un paso hacia atrás al mirarlo, su aspecto había cambiado por completo, sus cabellos eran negros y color plata, el sonrió al mirarla y dijo: -este es mi aspecto nocturno princesa-, Kyoko sonrió y se sonrojo completamente, Isshi hizo una sonrisa picara tomando una cubeta de agua mojando por completo su cuerpo, se volvió a colocar el hakama, y miro a Kyoko de una forma inocente.


Isshi se acerco a ella, y tomo su mano preguntándole que hacia en ese lugar, donde ella no debía estar -vine a ver si te encontraba-, Isshi la tomo de la barbilla levantando su rostro, mirándola fijamente a los ojos, lentamente fue acercando sus labios a los de ella, Kyoko cerro sus ojos lentamente sintiendo como si su corazón se fuera a salir de su pecho, como si el tiempo se hubiese detenido, parecía lento el tiempo que tomaba en tocarse ambos labios, rosandolos ya un poco, Kyoko abrió los ojos y dio varios pasos hacia atrás, dejándose caer al suelo, -Lo lamento, no debo de estar aquí, sola con usted señor Isshi-, Isshi la tomo de sus manos, ayudándola a levantarse, salieron despacio de el gran salón, para llevarla de nuevo al castillo, comenzaron a caminar, ella a su lado derecho, callados sin decir ninguna palabra, entraron en el pasillo, y Kyoko rozo su mano con la de el sin querer, pero la acción era mutua y tomaron sus manos entrelazando sus dedos, la luz de la luna fue abriéndoles paso en la oscura noche.

Ya en los jardines, Isshi se despidió de ella besando su mano, se dio la vuelta y comenzó a caminar, -Ishii espera-, él volteo asombrado al ver que Kyoko le había llamado ya por su nombre sin el formalismo, -Me llamaste por mi nombre princesa-,ella corrió hacia el, acariciando su mejilla, cerrando sus ojos al sentir la suavidad de sus manos,-No puedes irte así nada más-, Kyoko se lanzo a el dejando en sus labios un beso que cerraba la noche, dejando ver al amaneces lentamente... , -Mi Kyoko-, Isshi dejo salir en secreto esas palabras que la hicieron feliz, -Isshi...-, ambos fueron caminando en lados opuestos, soltando lentamente sus manos... Ese día, ambos había llegado a sentir su corazón latir al máximo, sintiendo los latidos del otro, y diciendo palabras, aunque fuese solo con la mirada, ese día, había nacido el cariño entre ambos seres.





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Oni Hime. -Cap. 02-

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lunes, 30 de abril de 2012

Capitulo 1. 

Kyoko era una joven que rebasaba ya los 20 años de edad, era una joven hermosa de piel de terciopelo, con cabello largo y negro como la noche, sus ojos profundos, y sus labios rosas como las flores de los cerezos, alta, cuerpo hermoso, y rasgos definidos, Kyoko era la hija del rey del reino del oeste de Japón,  el rey de los onis. 
Kyoko era traviesa y alegre, para que las doncellas que la cuidaban se alejaran de ella, las distrajo y comenzó a correr a la orilla del rió, para pasar un tiempo sola y poder pensar en lo que le avecinaba el futuro, Kyoko decidió adentrarse a las claras aguas del río, despojandose de su kimono dejando su cuerpo desnudo, se adentro lentamente a las aguas del río, pero sin darse cuenta un kappa se adentro de igual manera a las aguas para espiarla, mientras Kyoko tarareaba una canción, el kappa se acercaba a ella, de repente... Kyoko escucho que algo se acercaba comenzó a caminar para salir del río, pero el kappa la tomo de los tobillos y la hundió en el agua, ella luchaba frenéticamente para poder soltarse del kappa, pero su fuerza era superior, pero de repente sintió como alguien le tomaba de la mano, al sentir esto Kyoko abrió los ojos, y sintió como la jalaban hacia afuera, inhalando aire a bocanadas, mientras un guerrero luchaba contra el kappa, Kyoko salia del río lentamente mientras el guerrero empuñaba su katana en el pecho del kappa, ella caía desmayada.

Lentamente fue abriendo los ojos, bajo la sombra de un enorme árbol, tocando su cabeza, volteo a su costado izquierdo y miro a un hombre, de un gran porte, guerrero, con vestiduras de la armería del reino del oeste, lentamente se fue levantando, pero se miro cubierta por la capa del joven guerrero, se cubrió de nuevo hasta el cuello, "no se preocupe princesa, no le hice nada indebido" el joven giro la cabeza a lado contrario de donde se encontraba Kyoko, "¿Cuál es su nombre?"- dijo Kyoko avergonzada -Mi nombre es Isshi, soy guerrero del reino de su padre princesa-, dijo dando una bocanada a su pipa, -Gracias por salvarme señor Isshi- , -No se preocupe, pero dígame ¿que hacia sola en el río,?-,-escape de mis doncellas-,-la han de estar buscando princesa-, mientras el joven hablaba, Kyoko miraba la espalda del guerrero que se miraba de un buen porte de un caballero, con el cabello negro, su voz muy masculina le daba un aire de ser alguien muy fuerte.
-Señor Isshi, no me mostrara ni siquiera su rostro?-,dijo Kyoko mientras lo miraba con algo de duda, -Tengo prohibido mirar el rostro de la princesa- , -pero yo se lo estoy pidiendo-,-No debo-,-!Es una orden!-, grito Kyoko molesta bajando la capa entre su cuerpo y su brazo, tomando al joven del hombro para que voltease con ella, lo giro mirando su rostro de paz, con sus cabellos rojos fuego al frente, entre cabellos negro, con labios hermosos, y rostro perfecto, pero aun seguía desviando la mirada, -ordeno que me mires fijamente-, Isshi hizo un pequeño gesto y volteo lentamente hacia Kyoko dejando ver sus ojos rojos, brillantes que flecharon su corazón. 

Parecía que el tiempo se hubiese detenido, mientras ambos se miraban a los ojos, sin decir palabras, el tiempo y el espacio se habían perdido en el infinito, -Nunca le había visto-, dijo Kyoko con la mirada perdida en sus ojos,-Yo a usted si, en los jardines del castillo mientras asistía a sus clases de modales-, parecía que en ese silencio, lo único que se escuchaba era el latido del corazón de Kyoko,-Nunca me di cuenta que me observaba-, Isshi bajo la cabeza y sonrió, mientras Kyoko bajo su mano por su pecho tocándolo con la yema de los dedos, quitandola de inmediato, al escuchar a sus doncellas gritar por ella. 

Isshi se levanto de inmediato haciendo una señal de que Kyoko se encontraba con el, mientras ella solo lo observaba admirada, las doncellas llegaron de inmediato levantando a Kyoko del suelo, preguntadole como se encontraba, ella les decía que estaba bien, mientras Isshi preparaba de nuevo su caballo para cabalgar de regreso al castillo. Isshi acompaño a la princesa y sus doncellas hasta sus caballos, -¿Le volveré a ver señor Isshi?-,-Si princesa, espero que sea pronto...-, lanzando una sonrisa emprendió el camino, dejando a Kyoko deseando volver a verle...




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Oni Hime. - Cap. 01 -

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lunes, 9 de enero de 2012


Capítulo 10.
Una tarde mi hermana me invito a la tienda para hacer compras, la nieve cubría el asfalto, los estantes de las tiendas iluminaban las calles dándole un toque sutil al ambiente,-¿Crees que a Shinya le gustaría una chaqueta como esa?-, me preguntaba Miyuki mientras estábamos dentro de una tienda de ropa,-No sé, supongo que si-,-Okuno no seas aburrida y ponte feliz, busca algo para que se lo regales a Kyoichi-,-está bien-,sonreí y comencé a ver la ropa, me agrado mucho una chaqueta negra, la compré y mi hermana compro un saco para Shinya, además de algo para ella. Cuando salimos tenía un poco de hambre así que decidí invitar a Miyuki a cenar. Durante la cena ella hablaba y hablaba, del trabajo, de Shinya, de la casa, y yo únicamente me dedicaba a escucharla –Okuno si sigues con esa actitud comienzo a pensar que te estoy aburriendo-,-no, no Miyuki, solo que no sé, no estoy de ánimos-,- comprendo, me gustó mucho la chaqueta que le compraste a Kyoichi-,- si verdad, es linda-,mire la bolsa donde estaba la chaqueta  y voltee hacia la calle, -¿lo extrañas mucho?-,-Sí-, le conteste y puso su mano sobre la mía-¿por que no fuiste a despedirte de él?-,-él me pidió que no fuera, sería muy difícil con lo sentimental que soy lloraría mucho-, se rió un poco, y yo la mire con asombro,-si Okuno, eres muy dramática-,solté su mano haciendo un puchero, y mi hermana se siguió riendo de mí, y entre risas dijo,-¿por que no vas a buscarlo?-,-¿a buscarlo?-, -si tonta, ve a buscarlo, visítalo, ve a verlo y entrégale la chaqueta, toma- extendió su mano con algunos billetes-pero…-, -a calla y tómalos y vete, yo le diré a mamá-, me levante y la abrace, bese su mejilla y salí rápidamente, tome un taxi y me dirigí a la estación.

Al comprar el boleto salí al andén, el tren llego, no creía que fuese a verlo, mi corazón latía igual que la primera vez que lo vi, con sus ojos tan profundos, y su sonrisa pícara, ese rostro que me hacía soñar y despertar en un momento; el tren comenzó a avanzar, una a una cual película, se divisaban distintos paisajes bajo la noche fría, sin querer poco a poco me quede dormida.
Cuando desperté el tren se iba deteniendo, por fin había llegado al lugar, la mañana comenzaba a asomarse, baje y me cubrí bien, salí de la estación y tome un taxi, le di la dirección al chofer  y fuimos para allá, a lo lejos se veía como el sol iluminaba los edificios, como una sábana iluminando todo, el ir y venir de la gente, parecía como una obra de teatro, sin darme cuenta el tiempo había pasado, llegamos al lugar, baje del taxi y entre al edificio, el ascensor estaba dañado así que como loca subí las escaleras, lo quería alcanzar antes de irse a la universidad, toque la puerta pero nadie abrió, baje de nuevo y le dije al taxista que me llevará a la universidad, allá si lo podría encontrar.

Cuando llegue ahí no sabía ni por donde buscarlo, así que comencé a preguntar a todos por él, nadie me decía, no sabía como buscarlo o con quienes preguntar, ese lugar era tan grande, hasta que una chica me dijo que al parecer estaba en la biblioteca, como pude di con la biblioteca y pregunte si estaba, pero se acababa de ir, parecía que jugaba al gato y el ratón, salí de la biblioteca con la cabeza agachada y comencé a caminar a la salida, estaba completamente decidida en ir a su departamento a esperarlo hasta que el llegará, cuando una voz grito mi nombre, y voltee, y vi a un chico dirigirse hacia mi, -eres Okuno ¿verdad?-le vi con extrañeza—etto.. Si, y ¿tu eres…?-,-yo soy Dhoko, amigo de Kyoichi, ¿lo estas buscando verdad?-, -si, sabes donde puede estar, lo he buscado y no doy con él- el chico lanzo una carcajada -Es que el trabajo es extenuante, dentro de un rato nos veremos en un café, ¿quieres que le diga algo?-,-No, no le digas que he venido, ¿a que hora se verán en el café?-,-será en el de la vuelta, en una hora-,- vale-, pague el taxi, y comencé a caminar para ver que podía hacer en lo que llegaban.

Entre al café y me dirigí a una mesa que se encontraba al fondo para que él no me viera pedí un café y un pastel de chocolate, parecía que el tiempo estaba a mi favor porque sin darme cuenta comenzaron a entrar algunos chicos y entre ellos estaba él, cuando lo vi mi corazón parecía que se me iba a salir del pecho, como en cámara lenta los movimientos que hacía con las manos, sus gestos, su sonrisa y su mirada, quería derretirme cual helado al sol, espere y lo observe de lejos solamente, hasta que los demás chicos comenzaron a salir, y él se quedo al final, cuando pague mi cuenta me levante de la mesa y me dirigí hacia él, pero se levanto y se escapo, en la calle comencé a ir tras él esquivando a la gente, era hora pico había demasiada, “Kyoichi, Kyoichi” gritaba pero no parecía que no me escuchaba, seguía corriendo tras él pero no lograba darle alcance, hasta que llego al cruce de calle. Los copos de nieve comenzaron a caer lentamente y la gente esperaba el verde para poder cruzar, yo solo me agache, la gente comenzó a caminar para cruzar y yo les seguía  iba agachada así que choque con alguien “Porque no te fijas tonta” dijo la otra persona –“No puedes llamarme tonta, tú…”- me quede totalmente callada cuando vi que era mi Kyoichi, sonreí y lo abrace rápidamente, estaba tan feliz, caminamos de nuevo hacia el café, y entramos y comenzamos a hablar de mil cosas, como cuando nos habíamos conocido, ese día el ya no volvió a la universidad, y permaneció conmigo, hasta que la noche cayo y se llego la hora de irme.

Los faros de la calle comenzaban a encenderse y se veía la blanca nieve sobre las calles, yo iba de la mano con Kyoichi, me sentía que a su lado el tiempo se detenía, y solo éramos él y yo en un espacio infinito, llegamos a la estación y permanecí abrazada a él todo el tiempo, sin hablar solamente con él, “te amo” se escucho en un pequeño susurro “yo también” y bese sus labios, esos labios que me hacían llegar a lo más alto. El tren llego y comenzaban a abordarlo, me llevo hasta el vagón donde estaba mi lugar, nos besamos y tomo mi mano, y comencé a alejarme lentamente de él perdiendo el tacto, me asome por la ventana y vi como daba la espalda al vagón alejándose lentamente de él, una mujer mayor estaba frente a mi me dijo: -“si lo amas, no lo dejes, quédate con él”-, mire a la mujer con asombro,-“en la mirada se ve que lo amas, no sufras y ve con él”-,-Gracias- le sonreí a la mujer y quería bajar del vagón pero comenzaba a moverse, los encargados no querían dejarme bajar, pero como pude los distraje y baje del tren, “Kyoichi” grite para que se detuviera, volteo y me miro deteniendo su paso, me quede alejada de el un metro, el con las manos en los bolsillos:

 -¿Qué haces? se supone que tu te deberías de ir-
-No ya no-
-¿Por que?-
- Porqué te amo, y quiero estar contigo siempre, mi vida tomo forma desde que te conocí, y estoy enamorada de ti, y no quiero irme, quiero quedarme a tu lado-

Corrí hacia él y lo abrace de nuevo, y lo bese, lo bese como si todo se fuera a terminar en ese instante, yo lo amaba, eso sabia y era algo de lo que estaba muy segura, que lo amaba con toda mi alma.

Para que una persona se enamore existen muchos factores, la química, emociones etc. explicaciones que le dan una lógica al tema, yo lo siento y no se como describirlo, de como se sabe o como se siente, solo sé que es sentir una emoción que te llena el alma, ¿Cómo sabes que te has enamorado? Cada uno de nosotros lo tomamos de una forma distinta, pero sabemos que estamos enamorados,  solo puedo decir que para mi amarlo es lo más maravilloso que me a pasado, y despertar cada día mas enamorada de él es algo que no quiero cambiar nunca.

[Fin]






Dedicado a:
Kyoichi Kimura, te amare siempre




Janet López





El Hilo Rojo del Destino -Capitulo 10-

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